jueves, 12 de abril de 2012

si se puede, se hace

Con la incredulidad propia de Tomás, cuando alguien dice, no… no se va a poder, todos lo intentamos, con más o menos esperanza y cuando vemos que no hemos podido hacerlo, como ya aventuraba a decirnos algún ávido espectador de nuestra actuación, nos giramos con una tímida sonrisa y decimos “¡pues es verdad que no!”
Esto nos pasa o, al menos, nos ha pasado a todos en algún momento… los lectores más sinceros reconocerán que sigue pasándoles de forma habitual. No es malo en absoluto, o sí, lo que está claro es que parece genética la cuestión de la cabezonería, y esta cabezonería no es parte sólo de nuestra vida de a pie o de ciudadanos anónimos, también ha sido común entre los más grandes personajes de la historia española, occidental y mundial en cualquier caso.
Todos tenemos en nuestra memoria, más escondida o más consciente, alguna situación en la que literalmente nos hemos dado con un muro de ladrillos, avisados de que no podíamos pasar, pero al intentarlo nos dimos un gran golpe. Es de esos momentos, de los que con el tiempo, contamos las anécdotas más graciosas, o las historias con más moraleja, o las típicas historias con las que nuestras más íntimas amigas lloran de la risa y no se cansan de escuchar.
Esta memoria es la que hace falta que tengamos incluso como parte de la sociedad. Todos hemos oído más de un millón de veces que es importante saber de dónde venimos para saber a dónde vamos, y ahora, en época de crisis es importante además que nos tomemos la molestia de formarnos de una manera integral, pues sólo a través de una completa formación estaremos en disposición de poder actuar, y sobretodo de poder entender en profundidad y realmente las causas de los problemas a los que nos tenemos que enfrentar en el día a día.
Evidentemente la solución no pasa por un reflexión constante y una vuelta sobre nosotros mismos, si no que debería ir mucho más allá. Si es cierto que la Verdad nos hará libres, cierto es entonces que cualquier esfuerzo puesto en una formación constante a lo largo de toda nuestra vida es importante, y no sólo es importante sino que debe configurarse como vital para todos nosotros, no en vano, de ello depende nuestras reacciones ante las distintas situaciones de la vida, que lo hagamos de manera más o menos impulsiva, más o menos reflexiva, más o menos acertada.
Os dejo hoy el link a un vídeo que me ha conmovido enormemente. Es de un publicista que decidió hacerlo gratis para Caritas después de encontrarse por casualidad a un colega de profesión que había tenido mucho éxito entrando en un comedor de Caritas.

¡Buenos días a todos!

1 comentario:

  1. Estoy de acuerdo, es imortantísima la formación para enfrentarse a la vida. También la experiencia juega un gran papel y cuando nuestras decisiones no han sido las correctas, siempre nos queda el "haber aprendido la lección", que no es poco. Con respecto al video de Cáritas, es tremendo que sabiendo la labor social que hace la Iglesia (no digo nada de la Espiritual que nos puede importar mucho a unos y nada a otros), la gente siga queriendo que desaparezca. Esa misma gente a la que le encanta hablar de las ONG, y no es capaz de ver que la Iglesia supera a cualquiera de ellas en todos los aspectos, solidaridad, sacrificio, compromiso, tolerancia, etc...

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