miércoles, 25 de abril de 2012

¿Qué habría pasado si tú hubieras descubierto el fuego?

Esta semana se aprueban los presupuestos más austeros de la democracia, casi de todos los tiempos, y con todo lo que ello conlleva. Ahora, con este gobierno, parece que somos más conscientes de la crisis en la que llevamos inmersos años. Nos cuesta más gastar porque nos hemos concienciado de que son tiempos difíciles, que el trabajo no es eterno, nuestro dinero tampoco.
En tiempos difíciles de distintas épocas ha habido siempre visionarios que han sabido sacar provecho y otros que sin ser capaces de hacerlo lo han intentado. Es en tiempo de crisis cuando hay más oportunidades para el cambio. Quizás porque la incertidumbre de los tiempos de crisis nos ponen en el disparadero de salida. Quizás porque cuando vienen mal las cosas hay menos que perder o quizás simplemente es una cuestión de moda.
En los últimos siglos han sido muchas las crisis que el hombre ha tenido que afrontar. El descubrimiento del fuego pudo ser afrontado como una oportunidad o como una amenaza. Si nos paramos a pensar que de repente, sin querer, estando tranquilamente en la entrada de nuestra caverna ¡zas! Se hace el fugo, una cosa amarilla o roja o naranja, que quema, que consume aquello con lo que entra en contacto… yo desde luego, nunca hubiera pensado que eso era un avance, creo sinceramente que hubiera huido despavorida. Eso supone que, para empezar, nunca podría haber sido la descubridora del fuego.
Si avanzamos más en la historia, si me hubieran propuesto en la Edad Media ir a las cruzadas… un sentimiento romántico me inclina a decir que habría sido genial, pero pensándolo bien ir a un sitio absolutamente desconocido, recordad que no había fotos de los lugares por los que tendría que ir, ¿cómo me podría comunicar con el resto? No sabría inglés, pero quizás si sabría latín… no, creo que tampoco habría podido ser protagonista de esta historia.
Si hubiera vivido Revolución Industrial creo que me habría costado creer que la máquina de vapor habría sido un avance tan importante, para mí habría sido esa “máquina maligna” …
Si hubiera sido parisina durante la Revolución Francesa… o si hubiera sido norteamericana durante la Gran Crisis…
Total, que claramente mirar el pasado con los conocimientos que tenemos hoy me inclinan a pensar que me habría ser encantado ser Madame Curie, Edisson, o Churchil o Cristobal Colón o Juana de Arco, pero algo me hace pensar que hubiera sentido mucho vértigo.
Hoy en día, tenemos las mismas oportunidades de cambiar el mundo que las que tenían ellos hace siglos, y la suerte de afrontar estos momentos turbulentos como una gran oportunidad con lo que podemos aprender de todos ellos.  Pero no es tanto pensar qué podíamos haber sido como el pensar que podemos llegar a ser, y hoy estamos llamados a ser generadores de cambio en nuestro entorno, de manera sencilla, quizás con nuestra actitud es suficiente, con nuestras decisiones, con nuestras acciones… todo incide en nuestro alrededor, nuestro alrededor en el suyo… nada original, no es más que cadena de favores.
Si en medio de toda esta crisis grandes marcas como de bebida nos da razones para creer… ¿verdad que es fácil encontrarlas? A veces no hay más que dar a cada cosa un valor positivo, a menudo es cuestión de actitud, aunque nadie dijo que fuera fácil

martes, 17 de abril de 2012

el común de los bienes

Las noticias del periódico hoy pasan por la cacería del rey en Africa y su inoportuno accidente, así como la expropiación de YPF por parte del gobierno argentino, el caso “campeón” y la posible comparecencia de Leire Pajín y por supuesto, nuestra peor pesadilla, el mercado, la prima de riesgo, y de nuevo YPF, no hay duda, es el tema del día.

Pero no sólo del día, también del momento. El punto está en la legitimidad que unos dicen que ostentan para quitar a otros lo que es suyo, a costa de la defensa de los intereses nacionales. Porque parece que los intereses nacionales son suficientes para expropiar. Pero realmente ¿qué es el bien común? El bien común no es otra cosa distinta que aquello que siendo uno, el bien, tiene muchos titulares.  Esta idea del bien común que parece nueva, propia del mundo moderno, era ya sostenida por los griegos. ¿quién si no Platón? Es en su obra “La república” donde se refiere al bien común como aquello que trasciende a lo particular. Es de todos sabidos, que en el mundo griego el interés de la polis estaba por encima de cualquier otro interés, y por supuesto, siempre estaba por encima del bien particular. De hecho, para un griego, uno de verdad, lo bueno para él era aquello que era bueno para la polis, pues si sólo fuera bueno para él y malo para la polis… entonces no sería bueno. Es esta mentalidad, la de la trascendencia la que hizo grande a los griegos.

Sócrates, gran maestro de Platón, decidió morir pues para él era mejor sufrir una injusticia que cometerla, y estaba seguro de que los dioses no le dejarían sin recompensa, y aún así no lo hizo por la recompensa sino porque realmente creía en ello. Eran grandes estos griegos, eran enormes… tenían un sentido trascendente de todo lo que en su vida acontecía y eso es más de lo que muchos podemos afirmar hoy. También es cierto que para ellos todo dependía del destino y no dejaban de acudir al Oráculo para qué vaticinará que sería de su vida, o de las consecuencias de sus actos o quién ganaría la guerra, pero es curioso, eran otros griegos los que interpretaban el oráculo… pero oh querido oráculo… lo cierto es que estoy segura de que todos en algunas ocasiones querríamos acudir al oráculo para que nos tranquilizara ante un futuro algo incierto, ante algo inesperado… en fin, ante distintas situaciones de las que todos querríamos saber cómo solucionar. Y es quizás esto lo que algunos necesitan estos días… saber qué pasará o cómo terminará algo, o no. Pues el no saber lo que hace es no condicionar nuestra libertad, el saber que no estamos predeterminados, el saber que todo depende de nosotros es sano, es cierto de eso depende nuestra vida. El hacernos a nosotros mismos y nuestra biografía, y aunque a veces estemos tentados, nunca a golpe de decretazo, aunque desde luego, tú decides.


jueves, 12 de abril de 2012

si se puede, se hace

Con la incredulidad propia de Tomás, cuando alguien dice, no… no se va a poder, todos lo intentamos, con más o menos esperanza y cuando vemos que no hemos podido hacerlo, como ya aventuraba a decirnos algún ávido espectador de nuestra actuación, nos giramos con una tímida sonrisa y decimos “¡pues es verdad que no!”
Esto nos pasa o, al menos, nos ha pasado a todos en algún momento… los lectores más sinceros reconocerán que sigue pasándoles de forma habitual. No es malo en absoluto, o sí, lo que está claro es que parece genética la cuestión de la cabezonería, y esta cabezonería no es parte sólo de nuestra vida de a pie o de ciudadanos anónimos, también ha sido común entre los más grandes personajes de la historia española, occidental y mundial en cualquier caso.
Todos tenemos en nuestra memoria, más escondida o más consciente, alguna situación en la que literalmente nos hemos dado con un muro de ladrillos, avisados de que no podíamos pasar, pero al intentarlo nos dimos un gran golpe. Es de esos momentos, de los que con el tiempo, contamos las anécdotas más graciosas, o las historias con más moraleja, o las típicas historias con las que nuestras más íntimas amigas lloran de la risa y no se cansan de escuchar.
Esta memoria es la que hace falta que tengamos incluso como parte de la sociedad. Todos hemos oído más de un millón de veces que es importante saber de dónde venimos para saber a dónde vamos, y ahora, en época de crisis es importante además que nos tomemos la molestia de formarnos de una manera integral, pues sólo a través de una completa formación estaremos en disposición de poder actuar, y sobretodo de poder entender en profundidad y realmente las causas de los problemas a los que nos tenemos que enfrentar en el día a día.
Evidentemente la solución no pasa por un reflexión constante y una vuelta sobre nosotros mismos, si no que debería ir mucho más allá. Si es cierto que la Verdad nos hará libres, cierto es entonces que cualquier esfuerzo puesto en una formación constante a lo largo de toda nuestra vida es importante, y no sólo es importante sino que debe configurarse como vital para todos nosotros, no en vano, de ello depende nuestras reacciones ante las distintas situaciones de la vida, que lo hagamos de manera más o menos impulsiva, más o menos reflexiva, más o menos acertada.
Os dejo hoy el link a un vídeo que me ha conmovido enormemente. Es de un publicista que decidió hacerlo gratis para Caritas después de encontrarse por casualidad a un colega de profesión que había tenido mucho éxito entrando en un comedor de Caritas.

¡Buenos días a todos!

miércoles, 11 de abril de 2012

Demuestra que no eres un robot

Ayer, hablando con una amiga, nos entró la risa… a las dos, cuando una página web te pide que identifiques unas letras y unos números medio torcidos o difuminados nos confunden con un robot… siempre nos confundimos…  la idea es que nada nos haga ni medio parecidos a un robot.
En primer lugar por nuestro corazón… que todos piensen bien de nosotros no es fácil, pero el mejor remedio contra ello es poner el corazón en todas las cosas que hacemos. Que lo hagamos todo de forma apasionada, no sin pensar antes de actuar, pero que nos involucremos en cada cosa que hagamos de forma que en justicia se pueda decir que echamos el resto en hacerlo…
En justicia… pero realmente ¿qué es la justicia? Parafraseando a mi profesor de Filosofía del Derecho, la justicia no debe confundirse con una dimensión social, ni tampoco con un deber, o un juicio del intelecto o una idea. La justicia es ante todo una virtud, la de dar a cada uno lo suyo. Ni más ni menos. Es decir que a cada uno lo que le corresponde, no por encima de aquello que le fue previamente atribuido ni nada por debajo. Cualquiera de las dos situaciones que se darían por exceso o por defecto es, en cualquier caso ausencia de justicia, injusticia.
Todos hablamos a lo largo de nuestra vida, de situaciones injustas, como el hambre en el mundo, un ascenso que no llega, si un taxi nos cobra más de lo que debe hacer por ser turistas en ciudad extranjera… Pero tenemos que proponernos hablar con mayor exactitud para que, de esta manera, las palabras tendrían su justa importancia, es decir, el valor que realmente les corresponde.
Esto puede ahorrar muchos disgustos, y además, nos haría portadores de una mayor riqueza léxica, y nada mejor que ello para ponernos en nuestro lugar a nosotros mismos.  Todos tenemos experiencia de qué es el Derecho, lo hayamos estudiado o no, no en vano, una de las palabras de nuestros adolescentes es precisamente  esa, “No hay derecho”, pero lo que no saben a priori es que cualquier derecho conlleva facultades, por supuesto, pero también deberes, es decir comportamientos que deben comprometernos a la hora de ejercitar nuestro derecho, ese que tanto exigimos.
El derecho a una vivienda digna, pagando el alquiler o la cuota de la hipoteca, el derecho a aprobar, si somos capaces de demostrar que hemos adquirido los conocimientos mínimos que nos exige el profesor, el derecho de poder decir lo que queramos, siempre que no hagamos daño a un tercero de forma injustificada, el derecho a que nos presuman inocentes hasta que se demuestren que somos culpables, en fin… muchos derechos, con deberes inherentes a ellos.
Que se note que no somos robots,  por nuestros actos, nuestras palabras y nuestras omisiones.

martes, 10 de abril de 2012

No me mires que llevo chanclas...

Después de unos días de vacaciones, todos nosotros al sonar el despertador por la mañana pensamos que lo mejor sería volver al descanso. Esta típica situación de depresión vacacional en la que muchos nos hemos encontrado se nota también en las cabeceras de los distintos periódicos de nuestro panorama. Destacan los reproches de Rubalcaba a Rajoy por su explicación de la situación de España ante Europa, una vez más la prima de riesgo se dispara y la bolsa se desploma, la polémica sobre Sanidad, copago si o copago no... todas estas situaciones que reflejan los periódicos nos resultan, por desgracia, demasiado familiares.

Hace unos años pocas amas de casa sabían qué era la prima de riesgo, y ahora incluso los más pequeños de la cosa lo asocian con algo parecido al Coco o al temido monstruo de las galletas, sin duda, no saben qué es... pero desde luego... lo oyen de forma habitual.

Ante esta situación de crisis, y de  montaña rusa en la bolsa, con los picos de la prima de riesgo, las calificaciones de la deuda de los estados... tenemos que plantearnos pasar a la acción, no a la acción beligerante o de revulsión, pero sí a tomar las riendas de nuestra vida, somos responsables de hacer que las cosas pasen.

Cuando hace unos meses tuvo lugar el inicio del movimiento del 15-M muchos preguntaban "Cuando pasen unos años y os pregunten ¿qué hacíais vosotros cuando se inició el 15-M por mejorar la situación en España?" Por lo menos, debemos pensar qué es lo que realmente estamos haciendo por nuestro país, por nuestros vecinos, amigos, hermanos, hijos... Y todos estamos haciendo algo, de forma más o menos consciente todos debemos tratar de recuperar el principio de solidaridad, no sólo el dar lo que nos sobra, pero el dar el máximo de nosotros mismos. El día, cada mañana, no espera otra cosa que no sea la mejor versión de nosotros mismos. Para el trabajo, para nuestros amigos, para el conductor del autobús, para cualquier persona con la que nos crucemos... España, y nosotros, necesitamos ahora algo que es contagioso: la sonrisa. Es un tópico, un topicazo, pero lo cierto es que no hay mayor necesidad que la que existe hoy en día de sonrisas. De ayudar, es la época del emprendedor opinan muchos, pero es la oportunidad del emprendedor que se atreve a salir de España, porque él podrá traer más riqueza a nuestro país.

Es la hora del networking entre amigos, entre vecinos, entre conocidos, que todos pensemos en alguien que pueda necesitar que le den una oportunidad y tratemos de dársela, es la oportunidad lo que necesitan, y la oportunidad a veces es evidente.

Es la hora de que tomemos de forma responsable las riendas de nuestra vida, que decidamos qué papel queremos jugar y que decidamos cómo queremos influir en nuestro alrededor, en hacer que el mundo sea más agradable. No se percibe tanto el buen humor de alguien como las consecuencias del mal humor, así que tratemos de que hoy sea un gran día, pues lo que se espera de nosotros, no es otra cosa que la mejor versión de nosotros mismos.

¡Feliz Pascua!

martes, 3 de abril de 2012

¡En abril aguas mil!


¡Bienvenidos! bueno... o bienvenida yo a este mundo del blog... en abril aguas mil, y en mayo no te quites el sayo, y así sucesivamente salvo que trate de convertir este blog en un relato al más estilo de Joyce con Ulises... en él es una obra de arte en mí...  desde luego no lo sería.

Hoy, se han presentado los presupuestos generales del Estado en el Congreso, con una novedad, el código BIDI, que permite que al captar el código con él móvil se acceda directamente al contenido de los mismos.
Presupuestos de recortes, y desde luego, de austeridad para ver si podemos ver poco a poco unos brotes verdes en breve tiempo... el paro sigue subiendo, y parece que no estamos tocando fondo a pesar de lo que pudiera parecer.

Por otro lado, fallece Antonio Mingote, con 93 años, quien nos ha dejado dibujos que ilustran la historia de los últimos años de España, nos ofreció y nos ha dejado como legado otra forma de acercarnos a la realidad.

Por fin se ha controlado el incendio de Galicia, con más de mil hectáreas quemadas hasta ahora. Y las FARC ha liberado a 10 rehenes, algunos de los cuales llevaban más de 10 años secuestrados para reencontrarse con sus familias, sin lugar a dudas, el más emotivo y emocionante día de sus últimos años. Han debido soñar mucho con que llegara este momento. No hay que olvidar que quedan muchísimos rehenes todavía.

Si abrimos el periódico o vemos las noticias en televisión estas serían a grandes rasgos las noticias que nos encontraríamos hoy en el panorama de actualidad. Buenas y malas noticias y otras opinables, deporte nacional de muchos de nosotros.

Pensemos por un momento en Cristobal Colón, en el Cid Campeador, o pensemos en cualquier figura que haya tenido una influencia importante en el devenir de la Historia. Cualquiera de nosotros al pensar cómo debió sentirse Cristobal Colón al divisar América piensa distintas cosas, unos piensan en la emoción del descubrimiento, otros en la alegría de llegar a tierra después de mucho tiempo de navegación y así sucesivamente, en el fondo todos tendemos a pensar como nos hubieramos sentido nosotros mismos si hubieramos sido Cristobal Colón.
Él consciente o no de la grandeza de lo recien descubierto pudo haber sentido un montón de cosas distintas, pero que aquello descubierto había hecho que todo lo anterior mereciera la pena seguro lo supo antes de morirse.
Pensemos por otro lado en alguien menos afortunado pero incluso más famoso, Van Gogh, de quien dicen que comenzó a vender cuadros después de muerto, y quien decidió que a pesar de todo su vocación verdadera era la pintura... Si levantara cabeza...¿qué pensaría?
Lo importante de la vida es tener clara una meta, como Gaudí con la Sagrada Familia, como Colón con América, como Felipe II con la construcción de El Escorial, como el niño pequeño que cree que lo que quiere ser de mayor es futbolista....

Os invito a que penséis en algún personaje histórico o influyente y en cómo habría sido la historia si hubiera sido consciente de su influencia en la misma, o al revés, si no lo hubiera sido. De esta manera, y con esta primera entrada, os invito a que penséis en vuestro papel en el mundo, en la Historia, sin necesidad de creernos más de quiénes somos, y plantearos que el día siempre espera lo mejor de nosotros mismos, y que sólo así es posible que cambiemos el mundo, no de forma utópica si no real. Porque ése puede ser el impacto de tu vida en el devenir de la historia... o porque puede ser mayor.